Fui grabándome en tu piel,
recorriendo hasta el amanecer cada rincón,
cada mirada que me diste.
Fui dejándome vencer,
descubriendo que tu desnudez nació para ser mía.
Y mirarte así dormida después del amor,
acariciándote, calmando este dolor.
Fuiste mía.
Fui entregándote mi vida.
Cada beso y cada herida fue sanándose por ti.
Fuiste mía,
desesperadamente mía.
Fui llenándome de amor el corazón,
porque fuiste mia.
Y fui olvidándome de mí,
perdiéndome dentro de ti,
amándote en cada forma que pediste.
Y fui llevándote hasta el fin,
haciéndote parte de mí, sintiéndote mía.
Y mirarte así dormida después del amor,
acariciándote, calmando este dolor.
Fuiste mía.
Fui entregándote mi vida.
Cada beso y cada herida fue sanándose por ti.
Fuiste mía,
desesperadamente mía.
Fui llenándome de amor el corazón,
porque fuiste mía.
Fuiste mía,
desesperadamente mía.
Y fui llenándome de amor el corazón,
porque fuiste mía.
Porque fuiste mía...
