La cantante Vega, quien ha compuesto la canción El Ruido para David, nos sorprende escribiendo en su blog sus primeras impresiones sobre esos 30 segundos del tema en la voz del almeriense:
30 segundos de David Bisbal
30 de Septiembre. 30 segundos. Si alguien pronuncia el nombre David Bisbal, en 30 segundos, veo pasar imágenes por mi cabeza y me sonrío. Imágenes que me recuerdan estudiantes en mi colegio universitario agarradas a un cojín viviendo cada canción de aquel chico de Almería frente al televisor como si fuera una cuestión de vida, mi tía con los ojos acuosos en cada actuación, yo misma al año siguiente, desbordada al verle entrar por la puerta de la academia, cantando a su lado, suponiendo la emoción contenida de mi tía al otro lado de la pantalla, en color sepia... en color de recuerdo... como un albúm de fotos... y todo se vuelve difuso. A partir de aquí mis 30 segundos en imágenes son titulares de Argentina, Méjico, Chile, Colombia, Ecuador, USA, Alemania, UK… y por último un email donde versaban unas palabras.. “me encantó tu canción” y hasta aquí puedo leer.
Son las 3:10 de la madrugada. Pienso que el pijama no hace justicia al momento que vivo, pero me sentiría ridícula con un lindo vestido de noche sobre mi cama. Sentada, tratando de expresar con palabras aquello que no hay forma de explicar sino no es dejándome ver ahora mismo… o bien teniendo la licencia de apoyarme la mano en el pecho para sentir con empatía un latir desbocado, un no cesar constante de lágrimas, un nudo que me atraviesa la garganta por felicidad pura. Y es que 30 segundos en su voz consiguen hacerme sucumbir. 30 segundos… “…recorriendo los pasillos, la vida se me antoja eterna, no me siento capaz de ser feliz si ella no está. Si me falta el ruido… si falta ruido… Donde quiera que esté”. 30 segundos de un sueño en Itunes, el de aquella chiquilla pequeñita que quería escribir canciones para hacer sentir con ellas a quien las escuchara. Me sorprendo nostálgica, de ver que me falta el ruido a mí también, me sorprendo conmovida porque por primera vez sé que se siente al escuchar mi canción como el oyente anónimo, a través de su voz me convierto en uno más. Gracias a él he descubierto como se siente uno al escuchar palabras que salieron de mi puño, de mi dolor, de mi carne… y estoy llorando a ratos de pena por la historia que David transmite y lo hace de la mejor manera, de aquella que ni siquiera alcancé a soñar nunca, y a ratos... lloro, porque es sano llorar, casi dándome el mayor abrazo por ver que llegué a cumplir un sueño a pesar de todo y gracias a todo, y ver que lo hice con una canción, con una canción escrita expresamente para él.
No puedo evitar recordar esas imágenes recientes de David emocionado frente a una plaza de Cibeles cubierta por un manto infinito de gente, gente que como yo, siente, disfruta y goza de verle interpretar las historias que arrancan sus canciones. Porque el día que decidió cantar El Ruido, ese día dejó de ser mi canción para ser suya, para permitirme ser espectadora, y sin saberlo, entre otras muchas sensaciones bonitas, permitirme emocionarme a través de cada una de esas personas que siguen sus pasos, su carrera, sus canciones. Me concedió el regalo más bonito que nadie me había hecho hasta hoy, soñar con el día en que miles de personas cantarán El Ruido junto a él en cualquier rincón de este planeta, sentirán con su canción y yo habré conseguido mover las entrañas de quien se emocione con él, mover las mías propias. Tan ambicioso era el sueño, que sólo soñaba con poder seguir soñándolo.
Así que GRACIAS David, hoy hiciste de Mercedes una mujer más feliz. Gracias por hacer esta canción tuya, porque sin duda luce más bonita que nunca vestida con tu talento, eso que hace que a lo largo y ancho de este mundo sea mucha gente la que espera con ganas “Sin mirar atrás”. Escuchándote me olvido de quién soy, para recordarme y reconocerme emocionada de sentir con tus canciones. Hoy soy yo la que se repite “Quien me iba a decir”…
A los que leéis, gracias por la empatía, y la complicidad de entender que Mercedes le coja prestado el blog a Vega.
Busco el ruido, volverá… estoy convencida, con otro nombre, otra cara, y con días bonitos expresamente para mí. Hoy me siento capaz de todo, hasta de ser feliz al 100%.
Buenas noches, Mercedes.
